top of page

De la estrategia creativa al lanzamiento en redes sociales: así construimos la campaña «Seamos Hogar» para ACNUR México

hace 4 horas
4 min de lectura

ACNUR México nos confió una misión muy clara: poner rostro a las estadísticas. Durante casi un año, desde el briefing inicial hasta su lanzamiento, nuestra agencia lideró este proyecto de gran envergadura. Con cuatro equipos desplegados en siete localizaciones, produjimos un repositorio de 77 vídeos y 220 fotografías.



En 2024, con cerca de 80.000 nuevas solicitudes, México figuró entre los diez países del mundo que más peticiones de asilo reciben, según datos de ACNUR. Más de la mitad de estas personas huyen de la violencia, la inseguridad y las amenazas. Para humanizar estas cifras, ACNUR México nos eligió como socio estratégico para diseñar y ejecutar la totalidad de la campaña.


Una premisa fundacional: «Seamos Hogar»

La integración depende tanto de la acción institucional como de los pequeños gestos cotidianos (los de un vecino, un compañero de trabajo o un desconocido). Esta filosofía se materializa en el concepto de la campaña, «Un pequeño gesto puede ser un refugio», y en su llamado a la acción, Seamos Hogar: seamos un hogar para quienes no pueden regresar al suyo.



Un despliegue 360° en seis fases estratégicas

  1. Estrategia y narrativa: conceptualización, diseño del hilo conductor, creación del lema y definición de los mensajes clave.

  1. Creatividad: desarrollo de la identidad visual, creación de un toolkit gráfico completo, storytelling y dirección de arte de la serie.

  1. Selección de perfiles (Casting): realización de entrevistas previas a más de 30 personas refugiadas por parte de nuestros productores locales, basándonos en un cuestionario validado por ACNUR. Este proceso de escucha permitió identificar, en perfecta sinergia con la institución, a los once protagonistas de la campaña.

  1. Producción: despliegue de cuatro equipos (compuestos por perfiles de periodismo, realización, fotografía y sonido). Con dos jornadas dedicadas a cada historia, el proyecto suma 24 días de rodaje en siete regiones, además de un teaser y un vídeo corporativo.

  1. Entregables: un corpus de 77 piezas audiovisuales. Esto incluye los 11 retratos y el teaser adaptados a formatos 16:9, 4:5 y en versión clean (sin grafismos textuales), en inglés y español. A esto se suman el vídeo institucional y tres minidocumentales temáticos (9:16, 16:9 y clean), todo ello enriquecido con 220 fotografías editadas y documentadas.

  1. Distribución: elaboración de la estrategia de lanzamiento y de una guía de activación digital (playbook para redes sociales). Desplegado en septiembre, el plan se apoya en contenidos nativos: minidocumentales en formato Reel, miniaturas optimizadas para YouTube y carruseles.



Documentar el exilio: un imperativo ético

Cada protagonista huyó para escapar de la violencia o la persecución. Difundir sus historias conlleva, por tanto, una responsabilidad que trasciende lo puramente técnico. Desde las primeras conversaciones, la seguridad y la dignidad fueron nuestras prioridades absolutas. Antes de encender las cámaras, priorizamos la escucha activa para generar un espacio seguro y explicar nuestro enfoque. Las preguntas se consensuaron con ACNUR, y cada persona participante fue informada de su selección (o no) con total transparencia, garantizando así un consentimiento libre e informado.

«Durante una intensa preproducción de dos meses y medio, escuchamos más de 30 historias de personas refugiadas. Muchas de ellas reflejaban experiencias de vida de una dureza extrema, lo que nos hizo tomar plena conciencia de su realidad. Me conmovió profundamente su increíble resiliencia para salir adelante».

Andrea P. – Supervisora Editorial y de Producción – FACTSTORY LATAM



Historias arraigadas en el sentido de pertenencia

Con una duración de unos cinco minutos, cada pieza audiovisual teje un vínculo entre lo íntimo y el contexto global, entre el pasado y el presente. Estos relatos exploran la búsqueda de identidad, los orígenes, el punto de quiebre, la llegada a México, la integración y la esperanza en el futuro. El tono es conmovedor y luminoso, huyendo en todo momento de la revictimización.

Para garantizar la coherencia visual de once historias captadas por cuatro equipos distintos, definimos unas pautas estéticas muy rigurosas. Cada episodio se abre con un retrato en doble exposición: el rostro del protagonista se fusiona con su nueva ciudad de acogida, creando una poderosa metáfora visual de la integración. Otro hilo conductor es el "objeto de anclaje": cada refugiado compartió un elemento material de su vida anterior, un pedacito de memoria que cruzó las fronteras y que la cámara integra con delicadeza en su nueva cotidianidad.


Diego, de 27 años, dejó El Salvador para instalarse en Tapachula. Hoy trabaja allí como costurero a domicilio, un oficio que aprendió de su madre en la infancia. Su máquina de coser es el eje central de su retrato. Cuando resume su visión de México, sus palabras son contundentes: «México es esperanza, es volver a vivir. Aquí me siento en casa». En una sola frase, resume la esencia misma de la campaña.



En Guadalajara, Greissy, refugiada venezolana, encontró en la danza su espacio de libertad, de conexión social y de resiliencia. Cada clase que imparte y cada escenario que pisa es un lugar para compartir. Su testimonio nos recuerda que la integración también pasa por poner en valor el bagaje cultural y artístico de cada persona. Un relato enmarcado en el centro de México, una zona erigida como modelo de integración por ACNUR gracias a los esfuerzos de las autoridades y del tejido empresarial local para facilitar el acceso a la documentación, la educación, la sanidad y el empleo formal.



Autenticidad local y coordinación global

Liderado desde nuestra oficina central en Montevideo, el proyecto se apoyó en la experiencia de productores locales y profesionales freelance que dominan a la perfección los códigos, los acentos y las realidades de cada comunidad. Una decisión estratégica que asegura la pertinencia cultural del mensaje y, al mismo tiempo, minimiza la huella de carbono de un rodaje descentralizado en siete regiones. Sincronizar a cuatro equipos exigía una dirección infalible, garantizando que los once episodios tuvieran la fuerza narrativa y la fluidez de una verdadera serie documental.


«ACNUR quedó sumamente satisfecho con el resultado. Durante un visionado interno previo al lanzamiento oficial, nos confesaron que la campaña había conmovido profundamente a muchos colaboradores, logrando el impacto deseado. La acogida fue tal que nos encargaron una continuación, centrada esta vez en la labor de sus socios gubernamentales. Nuestra relación con ACNUR se basa en una sólida confianza. Es un privilegio colaborar con clientes que valoran nuestro expertise y que nos han enseñado tanto sobre un tema tan crucial».

Andrea P. – Supervisora Editorial y de Producción – FACTSTORY LATAM



«Seamos Hogar», una campaña producida por FACTSTORY para ACNUR México.

bottom of page